En Ciudad de México, una patrulla busca extorsionadores por cobro de piso, delito que el gobierno de Claudia Sheinbaum no reduce. Comerciantes denuncian temor a represalias o colusión policial, pero hay más confianza ahora con coordinación de Policía de Inteligencia.
La estrategia lanzada en junio pasado incrementa cámaras, botones de pánico y penas hasta 42 años de cárcel. Desde 2019, extorsiones subieron 22%, superando 11.000 denuncias en 2025. Unos 400 mil negocios pierden un tercio de ingresos; muchos cierran.
Expertos señalan complejidad por llamadas telefónicas y corrupción en prisiones; solo un tercio de denuncias se judicializa.