El gobierno español de Pedro Sánchez implementó una regularización masiva que beneficia a entre 500 mil y 750 mil personas sin papeles, principalmente latinoamericanos.
La medida otorga residencias y ciudadanías a residentes irregulares, permitiéndoles mejores trabajos, salarios, acceso a vivienda y otros derechos. Afecta a unos 50 mil argentinos, el 10% de la comunidad oficial en España.
Se oficializó con un decreto esta semana y los trámites se resolverán pronto pese al aluvión de pedidos. Es una apuesta política para ganar popularidad.