El gigante petrolero Chevron y el gobierno de Venezuela firmaron dos acuerdos para reactivar la producción en la Faja del Orinoco, intercambiando activos de gas por crudo extra pesado en Petropiar y Petroindependencia.
Chevron aumenta su participación al 49% en Petroindependencia e incorpora el bloque Ayacucho 8, beneficiando a ambos pueblos según autoridades venezolanas.
Esto sigue a la reforma de la ley de hidrocarburos tras acciones de EE.UU. contra Nicolás Maduro en enero, abriendo inversión extranjera.