Venezuela regresa al FMI tras suspensión en 2019 por no reconocimiento de elecciones de Maduro por más de 50 países que respaldaron a Juan Guaidó. La decisión facilita financiamiento internacional, reestructuración de deuda y estabilización económica.
Impulsada por España y Estados Unidos; EE.UU. levantó sanciones a Banco Central y entidades de Delcy Rodríguez. Venezuela accede a instrumentos de financiación pero enfrenta supervisión periódica. Pertenecía desde 1946.