Camboya allanó cientos de centros de ciberfraude que roban miles de millones con identidades falsas, estafas románticas e inversiones en cripto. Muchos estafadores de Indonesia alegan secuestro y golpizas; liberados miles en redadas.
Indonesios como Noventri y Rojim relatan castigos por no cumplir objetivos, trabajar en complejos vigilados en zonas económicas especiales. Autoridades registran 200 centros como en Phnom Penh, capacitados en fraude.
Expertos como Jason Tower dudan de efectividad sin reformas contra corrupción estatal. Embajada Indonesia repatriar víctimas con visas vencidas, distinguiendo culpables de forzados.
Centros dañan reputación, turismo e inversiones de Camboya.