Luana Fernández minimizó su rol en la mansión Wi-Fi durante una charla en Gran Hermano, describiéndola como un lugar de fiesta y contenidos en pandemia, pese al allanamiento por trabajo en negro y causas judiciales. Tamara Paganini insistió sobre el tatuaje de "guayfa" y el escándalo, mientras Luana evadió detalles graves como estafas a menores y prostitución.
El programa Secretos Verdaderos profundizó en la organización Wi-Fi, liderada por Yago Cabrera y Nathan Castro, ambos detenidos por lavado de activos, reducción a servidumbre y violación. La estructura estafaba niños de 5 a 14 años con retos falsos para robar datos de tarjetas, vendía pornografía infantil, estupefacientes y prostitución en fiestas disfrazadas de egresos.
Expertos como Jorge Sonsini catalogaron a los miembros como "perversos", destacando ataques cibernéticos contra denunciantes, material mórbido para elevar precios y vulneración psicológica irreversible. Luana, identificada por víctimas como Giovanna De Mitolle y Mariano Fernández, enfrenta posible corrupción de menores pese a su actitud despreocupada.
La jueza dejó claro investigar toda la red de 60-100 influencers como Kevin Macri, Candela Díaz. El panel cuestionó si Telefe fomenta a Luana sin contactar denunciantes, anticipando repercusiones judiciales por sus confesiones televisivas.