Un bombardeo ruso nocturno en Chernigiv, norte de Ucrania, mató a un adolescente de 16 años cuyo cuerpo hallaron entre escombros de su casa, edificios residenciales y una escuela.
Cuatro personas más resultaron heridas y rescatadas de estructuras colapsadas. Bomberos combatieron incendios bajo humo negro; el operativo se extendió hasta la mañana mostrando destrucción total en viviendas.
Este ataque suma a la ola de bombardeos rusos sobre civiles denunciados por Ucrania en semanas recientes.