En Carapachay, demoraron a un adolescente de 16 años alumno de la escuela técnica número uno por amenazar masacre con foto de un revólver calibre 38 especial en Instagram, mostrando cinco balas y cuchillo, con fecha para el 22 de abril, y también escribió amenazas en el baño de hombres.
La policía investigó, allanó su domicilio pero no halló armas, lo notificó a los padres y lo entregó bajo judicialización, sin detención por no ser grave.
El panel criticó la falta de castigo efectivo y propuso que los padres paguen costos operativos de allanamientos para disuadir bromas, y cuestionó por qué redes no censuran estas publicaciones violentas mientras banean contenido inofensivo.