Agustina Brizuela, exsenadora y abogada de La Rioja, denunció haber sido detenida ilegalmente junto a su cliente en una comisaría por una orden verbal del fiscal de turno, sin orden escrita de juez competente, violando la Constitución Nacional y Provincial.
La detención ocurrió durante un acto público en un colegio de farmacéuticos donde su cliente, vocal titular, participaba pese a medidas genéricas de protección pero sin restricción de acercamiento; la policía irrumpió sin orden de allanamiento. Brizuela presentó un habeas corpus que la Cámara del Crimen declaró procedente, ordenando la libertad inmediata de su defendido y declarando arbitraria la detención.
Brizuela acusa al Poder Judicial riojano de ser un brazo del poder político del gobernador Quintela, con jueces y fiscales amigos o exfuncionarios del gobierno, incluyendo la sobrina carnal del gobernador al frente; denunció esto como amedrentamiento político por sus reclamos previos de corrupción contra el oficialismo.
Se comunicó con el fiscal general esa noche para evitar el atropello, pero igual ocurrió; enfatizó que si a una figura pública como ella le pasa esto, el resto de los ciudadanos queda en desamparo total ante abusos policiales y judiciales.