La interna libertaria entre "los del cielo" (Santiago Caputo) y "los terrenales" (Karina Milei) se intensifica sin tregua en redes sociales. Karina Milei acusa a Caputo de filtraciones contra ella y el presidente Javier Milei, mientras reclamos al presidente por no resolver el conflicto desgastan su imagen, que cayó 4,5 puntos en encuestas latinas.
Panel critica al gobierno como grogui comunicacionalmente, cargando agenda opositora sin desmentir temas como "carne de burro". La guerra estalla con denuncia de Sebastián Pareja, presidente de La Libertad Avanza en Buenos Aires y hombre de Karina, contra tuiteros que publicaron su teléfono y lo hostigaron.
Lilia Lemoyne defiende a Pareja y ataca a críticos como Daniel Parisini (referenciado en Caputo), Agustín Romo y Gordo Dan, generando agresiones cruzadas. Javier Milei repostea mensajes ambiguos como "seamos libres, que lo demás no importa", pero genera erosión en el núcleo duro y piso electoral.
Santiago Caputo tuitea llamando a bajar armas, mientras militantes piden "revolución dentro de la revolución". El presidente evita tomar partido entre Caputo y su hermana, exponiéndose más en la disputa bizantina.