En Churrería del Popo, ubicada en calle Mitre en el centro de San Carlos de Bariloche, la gente acude pese al temporal con ráfagas de 90 km/h y lluvia para disfrutar churros dulces y salados. Los más pedidos son los salados de ciervo, trucha y hongos, productos regionales que superan incluso al Roquefort.
Dividen la mesada: un lado para dulces con dulce de leche y otro para salados. El periodista intenta rellenar churros de ciervo en vivo con una máquina especial, usando guantes y controlando la presión para evitar explosiones. Explica la técnica: insertar hasta la curva, bajar despacio y sentir el relleno.
En varios intentos, el primer churro explota y sale mal, el segundo mejora un poco pero queda irregular. Piden opiniones a clientes de Loma de Zamora, quienes elogian Bariloche pese al frío intenso y prueban el churro de ciervo, destacando que "no está tan mal". Team dulce predomina, pero el salado de ciervo es el favorito local.