Juan, padre desesperado, denuncia en vivo que su hijo de 10 años sufrió 14 hematomas provocados por el abuelo materno en la casa de la progenitora, con violencia psicológica, amenazas y tocamientos en partes íntimas, pese a declaraciones en Cámara Gesell.
Relata que tras falsas denuncias de la madre hace seis años, demoras judiciales de 18 meses para pericias, y que el niño somatizó dos años y medio rechazando volver, pero la justicia impuso perímetros y revinculaciones forzadas, llevando a intervenciones de DDI y escuela sin éxito.
Acusa a la psicóloga Lorena Torrero del tribunal y a la asesora de menores de intimidar al menor en audiencias, insistiendo en volver con la madre pese a su pánico, y denuncia desestimada contra cuatro funcionarios; menciona jueza Pérez Vallejo vinculada a casos como Lucio Dupuy.
Tomás Dente vincula el caso a la muerte de Ángel López y Lucio Dupuy, criticando una justicia tomada por feminismo y bandera verde que prioriza a la mujer, exponiendo nombres y caras para visibilizar el riesgo vital del niño y fallas sistémicas.