Luis, el padre de Ángel, y su pareja Lorena arriban a Aeroparque desde un viaje largo para encabezar una marcha en el Obelisco exigiendo justicia por la muerte del niño. Luis se apoya en su pareja y siente la presencia de su hijo desde el cielo, destacando que no se fue del todo y que lo sintió cerca durante el vuelo.
Luis demanda que caigan presos todos los responsables: la psicóloga, la defensora, el abusador y el juez, criticando al colegio de abogados por defenderlos y oponerse a su abogado. Afirma que hay más casos similares y urge a la gente a no callarse para evitar daños a otros niños.
Señala la injusticia de la madre que defendió a su pareja antes que a su hijo, pese a que él lo cuidó cuatro años solo tras su partida. Lorena, que considera a Ángel su hijo, relata el sufrimiento del niño con golpes, hambre y negligencia, dolida por cómo lo trataron pese a sus pedidos de ayuda.
Gaby Prosperi reporta en vivo el emotivo encuentro, donde Luis muestra valor mirando adelante en el peor momento de su vida, y la pareja agradece el apoyo mientras convocan a la marcha.