La longevidad combina expectativa de vida y calidad de vida con energía y pocas enfermedades crónicas; el VO2 max mide capacidad máxima de usar oxígeno en esfuerzo, integrando respiración, corazón, circulación y mitocondrias celulares.
Germán de la Llave y Caro Ruiz Cid explican que se mejora con HIIT adaptado: ejercicios sin impacto como abdominales con codos atrás para postura, rodillas al pecho para core y fuerza hombros con botellas; alternar con aeróbico.
Progresión clave: empezar despacio, 30 segundos alta intensidad y 30 pausa, series de 4-20 minutos como Tabata; correcta técnica hasta fatiga, fuerza aumenta metabolismo basal incluso en reposo.
Beneficios incluyen mejor consumo azúcar, adaptaciones cardiovasculares y preservación muscular.