Axel Kicillof, gobernador bonaerense, participa en Barcelona en la movilización global progresista organizada por Pedro Sánchez, donde califica al gobierno de Javier Milei como "ultraderecha extremista" y defiende derechos civiles contra el "fatismo".
Pilar Raúl describe el evento como montaje de Sánchez para tapar escándalos internos (juicios a Begoña, Ábalos, falta de mayorías), con fotos de Kicillof con Lula, Petro, Boric y Rodríguez Zapatero, posicionándose como presidenciable por encima de Cristina Kirchner.
Raúl califica discurso de Kicillof como caricaturesco e inverosímil, y aclara que Milei es ultraliberal con equipo económico sólido, no fascista, criticando banalización de la izquierda europea.