Karina Milei mantiene una guerra sin cuartel contra Santi Caputo por el control del gobierno, aliada con los hermanitos Menem que buscan la manija presidencial, según fuentes internas reveladas por el conductor. Adorni, ahora clave, está políticamente desahuciado por sospechas.
Los libertarios no son libertarios reales, meten presos a periodistas y fallan en combatir la casta; peronistas, radicales y populistas traicionan sus ideales. El gobierno muestra desconcierto total, con Milei ausente dando noticias y distraído con Fátima Flores o viajes.
Se critica a Kicillof como nadie plantado como candidato pese a destruir Buenos Aires, y a la intendenta de Moreno María Fernández por usar feminazis y falsas denuncias en un distrito sin luz ni seguridad. El Estado es inútil ante violencia doméstica, como en casos de Ángel y Lucio Dupuy, ignorando denuncias.
Trump ve a Argentina como país agonizante, pobre pese a riquezas; pobreza extrema con niños comiendo basura, abusados o desnutridos, culpa de casta política enriquecida con autos de lujo mientras el pueblo sufre. Periodistas adoctrinados por pauta K atacan al gobierno actual.
El conductor urge a Milei explicar el rumbo en TV, no delegar en ministros mentirosos, y cambiar ante fracaso económico pese a baja inflación, priorizando hambre sobre estabilidad.