Un estudio en el British Medical Journal con más de 330 mil pacientes revela que las inyecciones GLP-1 para bajar de peso aumentan el riesgo de eventos cardiovasculares al interrumpirlas.
Durante el tratamiento bajan riesgos y peso, pero al parar surge efecto rebote y mayor peligro cardiovascular, además de depresión y suicidios reportados previamente.
Expertos recomiendan consultar médicos para manejar la interrupción por efectos adversos como náuseas, y priorizar hábitos saludables perdidos en estos tratamientos.
El doctor Gabriel Lassmann enfatiza que los tratamientos tapan esfuerzos por hábitos, como caminar o alimentación sana, clave para protección cardiovascular.