El escándalo Propofes involucra robos de propofol del Hospital Italiano para fiestas recreativas, con procesados Hernán Boveri y Delfina Fini Lanusse, según detalló el panel en tres expedientes vinculados.
La investigación inició por alerta de una residente sobre faltantes de medicamentos, antes de la muerte por sobredosis de Alejandro Salazar. Boveri y Fini confesaron ante la Asociación de Anestesiología sustraer fármacos para consumo personal, pero se negaron a declarar en la causa judicial de juez Sánchez Sarmiento.
Boveri presentó un descargo de 20 páginas defendiendo su relación consensuada con Fini, negando abusos o riesgos, y explicando insumos secuestrados como uso veterinario para su perro o formativo. Cuestionó la validez de su confesión inicial por indefensión en el sumario.
Otros expedientes incluyen la muerte de Salazar y el robo en Hospital Rivadavia por Tati Leclerc, con conexiones high society. Emerita investiga caso similar en hospital público de Jujuy.