La expresión "cortar el rostro" significa descalificar o rechazar a alguien, pero originó en el lenguaje tumbero del siglo XIX y XX. Los reclusos que pasaban información a guardiacárceles recibían un corte profundo en la cara como castigo.
Este marcado identificaba al soplón, que luego era tratado con indiferencia por romper el código interno. El conductor incorporó recientemente esta frase a su vocabulario.
Relacionado con buchón, del buche de paloma donde guardaban información.