Cecilia creció en pobreza mendigando con su familia separada y como adulta soltera con dos hijos pedía prestado por falta de trabajo, hundiéndose en deudas y depresión con pensamientos suicidas.
Una tía la invitó a la iglesia donde participó en reuniones de lunes, aplicó cadenas económicas del pastor y avanzó pagando deudas con sabiduría para emprender en eventos como cumpleaños y casamientos.
Hoy es libre de deudas, emprendedora, sus hijos comen sin culpa, viajan y viven en abundancia; su mayor conquista es el Espíritu Santo que le dio vida y felicidad.
Invitan a lunes en Universal para dirección económica vía WhatsApp 0230-43-07-475.