Bavi Echecopar, exjefe de Manuel Adorni, lo considera políticamente muerto tras el escándalo y una locura que siga en el cargo aunque sea inocente. Lo describe como dócil, tranquilo y desprolijo, no delincuente, y cuestiona por qué Javier Milei y Karina Milei lo mantienen, sugiriendo pacto, negocio o demostración de poder.
Echecopar recuerda que lo contrató cuando lo despidieron de La Nación y estaba en apuros económicos. Admite haber votado a Milei pese a que este lo criticó duramente después de ganar, pasando de panelista a amenazar con meter presos a periodistas. No se arrepiente del voto por la agonía cívica anterior con Alberto Fernández, pero critica la economía actual.
Señala que el poder real lo tiene Karina Milei y los dos Menem, con Javier como figura decorativa manejado por un círculo chico. Critica la inflación, precios de medicamentos como 30 lucas por 30 pastillas para diarrea, cierre de negocios y fábricas, y que sus hijos no llegan a fin de mes pese a ganar bien. Pésimo panorama para jubilados y trabajadores.
Ve potencial en figuras como Ritondo, Santilli, Montenegro y hasta Moreno por su garra, pero no en el peronismo actual ni en Milei sin experiencia de gestión. No ve emergentes fuera de Milei y pide coherencia política para salir del quilombo con Irán y obsecuencia a Estados Unidos.