El pastor inició una serie sobre el Salmo 91, destacando que sus promesas de bendición, protección y salvación de peligros y enfermedades se activan para quienes habitan al abrigo del Altísimo, es decir, creyentes comprometidos con Dios y Jesucristo.
La clave es vivir bajo la sombra del Todopoderoso mediante oración y comunión constante, lo que genera fe, fortaleza interior, refugio y una vida larga, diferenciando al cristiano que usa estas promesas de quien las ignora.
El predicador activó estas bendiciones sobre la audiencia, prometiendo paz, gozo y un día extraordinario para quienes buscan a Dios.