Rusia lanzó su mayor bombardeo del año contra Ucrania con oleadas de drones y misiles que mataron a 19 personas e hirieron a un centenar, atacando Kiev, Dnipro y otras ciudades.
Las defensas ucranianas derribaron la mayoría pero impactos en viviendas, edificios públicos y equipos de emergencia causaron daños graves, incluyendo un edificio histórico en Dnipro.
Ucrania respondió con drones sobre depósitos de petróleo en Crimea y puerto ruso de Tuapse, donde murieron dos personas y un petrolero fue alcanzado.
Supervivientes en Kiev relatan explosiones que destruyeron todo a su alrededor mientras esperaban en refugio.