Bulgaria vota por octava vez en cinco años con el prorruso Rumen Radev a la cabeza como candidato de la estabilidad. Su posible victoria podría reajustar postura de la UE ante Rusia.
El país sufre inestabilidad política con coaliciones fallidas y desconfianza por errores en recuentos. Sus seguidores lo ven como fin a la oligarquía corrupta.
Oponente Boiko Borisov lo compara con Viktor Orbán y advierte riesgos para apoyo a Ucrania. Radev descarta coalición con partido de Borisov.