Psicóloga Marina Tessone explicó que amenazas escolares como retos virales reflejan identificación colectiva adolescente con pares, replicando desafíos agresivos que escalan a muerte como juego, influenciados por videojuegos violentos y realidad virtual donde fantasía y realidad se confunden.
Denunció ausencia de políticas públicas de salud mental para adolescentes, etapa ignorada por frustrante; padres y docentes deben acompañar pese a rechazos, ya que falta elaboración de pérdidas lleva a agresión directa y fragilización emocional.
Urgió psicólogos en escuelas y cuidado colectivo, criticando desinterés social; ejemplificó con baja participación parental en secundarias y normalización de violencia en juegos que simulan matar sin límites.