La nutricionista Delphi Zimmerman explicó que el peso total en la balanza no refleja la salud real, ya que se compone de músculo, grasa, grasa visceral y agua. La grasa genera inflamación crónica y enfermedades cardiometabólicas, mientras el músculo protege huesos, articulaciones y regula el azúcar en sangre.
En tratamientos de descenso de peso, perder músculo empeora la salud, especialmente después de los 40 años cuando se pierde naturalmente. Mostraron que medio kilo de grasa ocupa más volumen que medio kilo de músculo, por lo que bajar grasa se nota en la ropa.
Para medir, usar cinta métrica en el ombligo cada tres semanas junto al peso, o métodos profesionales como antropometría o bioimpedancia. Dietas restrictivas como cetogénica bajan peso por pérdida de agua en glucógeno muscular, no grasa.