La producción de Gran Hermano generó una escena romántica forzada atando a Luana Zunino, Fabio y su ex para crear contenido, con música romántica y propuestas de tríada que resultaron prefabricadas y poco espontáneas.
Los panelistas criticaron la intromisión de la producción, argumentando que debería dejar que los participantes actúen libremente sin empujones ni beats, comparándolo con memes virales de la escena.
En el cono de silencio, revelaron chismes internos: Fabio no saludó a Santiago del Moro al ingresar y el productor ejecutivo Borrillo no volvió a la casa desde la salida de Andrea.