En la cárcel de Gran Hermano, Furia protagonizó un fuerte cruce gritando a una participante a la que acusó de maleducada, arruinar la competencia y tener relaciones con el productor. La expulsó de su cuarto amenazándola con puños y insultos como "hija de puta" y "trolo de mierda".
La participante defendió su llegada desde lejos con 11 horas de vuelo y negó acusaciones, mientras Furia insistía en echarla para trabajar tranquilos. El clip mostró tensión extrema con gritos e interrupciones.