La participante del reality confiesa que este año la está gastando a piñas y se ríe para no llorar por los insultos recibidos en redes sociales como sinvergüenza, estafadora y ladrona.
Recibe ataques constantes de fake news y comentarios llamándola racista por un video viral comiendo hamburguesa de pollo frito, que se reproduce por todos lados.
Advierte que no hay que dejar que la gente grabe todo para protegerse a sí misma y a los demás.