El megaoperativo de control migratorio en Once, en Perón y Pueyrredón, continúa con 200 efectivos de la Policía Federal Argentina y Dirección de Migraciones obligando a peatones a pasar por cintas perimetrales para verificar documentos y huellas dactilares, detectando ingresos ilegales y pedidos de captura.
El cronista Facundo Muñoz reporta en vivo demoras de primos por averiguación de antecedentes, un joven con mochila y una uruguaya retenida temporalmente; filas generan esperas de 10 a 60 minutos, caos vial y opiniones mixtas de transeúntes, mayormente a favor del control aunque algunos lo ven inconveniente para laburantes.
En estudio, panel debate acaloradamente: defienden el operativo como prevención del delito y trata, citando que 16% de presos federales son extranjeros según Procuvin; critican posturas ideológicas que lo tildan de inconstitucional o represivo, comparan con alcoholemias y controles en estadios, atribuyen novedad a resolución de Javier Milei y recuerdan protocolos de Mauricio Macri y Patricia Bullrich.
La gente entrevistada, peruanos, chinos y uruguayos radicados hace décadas, aprueban el procedimiento; mensajes de televidentes apoyan mayoritariamente, aunque algunos cuestionan paradas aleatorias; no revisan mochilas, solo identidad administrativa.