Norma Rotella relató sufrir dolores de vientre, útero, fibroma, hemorragias constantes, dolores de cabeza, agotamiento, insomnio, ansiedad y nerviosismo pese a médicos y obra social que no resolvían; invertía dinero sin solución y quería vaciamiento de útero.
Invitada por amiga a Iglesia Universal, participó en cadenas de oración viernes tras viernes, perseverando y obedeciendo la palabra; encontró liberación, sanidad interior, paz y fortalecimiento; hoy está bien, con hija participando, vida restaurada económica y salud sanada.