Marcos Cabezas, argentino del grupo misionero con el sacerdote Luis Montes en el norte de Líbano, describió el escepticismo local ante el alto al fuego Israel-Líbano. Más de un millón huyeron del sur; 7.000 de 37.000 en refugios regresaron, pero con cautela por experiencias previas.
Recibieron 70 refugiados africanos recientemente, sumados a 30 personas de la calle en su hogar. La gente está acostumbrada a la guerra; niños reaccionan normal a bombas. Cabezas enfatizó el testimonio cristiano mediante obras de misericordia en país musulmán, generando conversiones.
Los refugiados ven en la misión la providencia divina pese a las pérdidas. Pidió oraciones y donaciones vía Instagram @familiamazarenalibano.
Donald Trump prohibió a Netanyahu bombardear Líbano, pero la esperanza es baja.