Israel y Líbano acordaron un alto al fuego temporal de 10 días tras seis semanas de intensos conflictos que dejaron más de 2.000 muertos y un millón de desplazados en Líbano, en un pacto anunciado por Donald Trump junto al presidente libanés Joseph Aoun y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
El acuerdo establece que Israel cesa operaciones ofensivas pero mantiene tropas en una zona de seguridad de 10 kilómetros en el sur de Líbano y reserva el derecho a la defensa ante ataques de Hezbollah, calificado como movimiento terrorista. Netanyahu explicó en declaraciones que eliminaron a Nasrallah y su arsenal de 150.000 cohetes, cambiando el equilibrio de fuerzas, y rechazó condiciones de Hezbollah como la retirada total israelí.
La tregua busca abrir negociaciones directas mediadas por Estados Unidos para una paz duradera, con posible prórroga y visitas a la Casa Blanca. Sin embargo, persiste tensión por ataques cruzados previos y amenazas de Irán, cuyo asesor militar Mohsen Rezaí advirtió que hundirán barcos con misiles, mientras bloqueos intermitentes en el Estrecho de Hormuz disparan el barril de Brent a 100 dólares.
El presentador destacó la fragilidad del pacto, criticó la poca acción de la ONU y mostró videos virales de embajadas iraníes burlándose de Trump y Netanyahu como juguetes o enviados al infierno, ilustrando la guerra moderna en redes globalizadas.