En la segunda jornada del juicio por la muerte de Diego Maradona, Leopoldo Luque mostró una foto tomada cinco días antes del fallecimiento, preguntando si se ve hinchado al paciente para defender el cuidado durante la internación domiciliaria.
La declaración de Luque fue interrumpida dos veces por pedidos de palabra, y se difundió un audio del masajista Nicolás Tafarel ocho días antes de la muerte, alertando sobre el estado de salud y oponiéndose a internación psiquiátrica, descartada por las hijas Dalma y Gianinna.
Janina, abogada de las hijas, rechazó los argumentos de Luque, exponiendo chats y una reunión grabada donde él admitió no poder hacerse cargo clínicamente. El tribunal se reúne nuevamente el martes para continuar.
Panelistas criticaron la estrategia de Luque como intento de engañar, destacando la gravedad de la retención de líquidos y la negligencia aparente en el equipo médico.