El neurocirujano Leopoldo Luque sorprendió en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona con una declaración emotiva donde reveló un vínculo cercano con el Diez desde 2016, lo describió como amigo e ídolo, y detalló cómo lo ayudó con chequeos médicos, odontólogo y acercándolo a la psiquiatra Agustina Kosayová durante la pandemia cuando consumía mucho alcohol.
Luque relató que Maradona lo llamaba cuando estaba bien pero se aislaba en recaídas alcohólicas, y que él lo visitaba preocupado, lo llevó a la clínica Olivos y acercó amigos para apoyarlo. Sin embargo, el panel cuestionó esta versión al confrontarla con audios de WhatsApp recuperados donde Luque hablaba despectivamente de Maradona y su familia, usando términos distantes que contradicen su supuesto amor y cercanía.
Los abogados debatieron la nueva estrategia de defensa de Luque, quien con otro letrado busca delimitar roles y responder personalmente a temas médicos, prolongando el juicio. Anticiparon declaraciones de las hijas de Maradona (Dalma y Gianinna), Verónica Ojeda y otros imputados como Mariano Perroni, mientras critican posibles indicaciones para evitar testimonios y reclaman un fallo justo para la familia.
El segmento repasó el acta de externación de la clínica Olivos, la deficiente internación domiciliaria sin defibrilador ni controles adecuados, las autopsias contradictorias y la agonía prolongada según la Junta Médica, señalando a los siete imputados en el banquillo de San Isidro: Luque, Kosayová, Carlos Díaz, Nancy Forlín, Perroni, Pedro Disegno y Ricardo Almirón.