Luana, Fabio y su niño aceptaron el desafío de permanecer atados por 24 horas en el reality show. La prueba comenzó con risas, películas, chocolates y flores, pero derivó en charlas profundas sobre amor y relaciones abiertas.
Luana confesó que ahora prefiere relaciones abiertas para ser libre sin lastimar a nadie, aunque admitió que incomoda si la pareja hace lo mismo. La dinámica se volvió picante con comentarios subidos de tono sobre compartir momentos íntimos.