La última eliminada de Gran Hermano, Lola, influencer de TikTok desde los 11 años con millones de seguidores, relató su adaptación a la vida real tras el encierro: extrañó el celular, notó irrealidad por 24/7 sin redes y convivencia intensa.
Se llevó bien con Andrea del Boca, quien la trató como hija; lamentó no conocer a Fabio ni Grecia. Niega ser planta, destaca estrategias como shippeo con Manu, disolver grupos y enfrentar directo; dormía como otros por energía del encierro.
Le encantaría volver en repechaje con actitud sin miedo a funa, más estratégica sin dañar, debilitando mentes con límites. Salió con placa junto a Brian y Macera.