La investigación sobre el propofol y el fentanilo en Argentina comienza con la muerte del anestesiólogo Salazar, que revela un grupo cerrado de médicos adictos que roban drogas hospitalarias destinadas a pacientes para usarlas en fiestas.
Este caso abrió un mapa de puntos oscuros en todo el país y muestra similitudes con el hallazgo de más de 115 ampollas de medicaciones en poder de Betancur, planteando si se trata de casos aislados o una red criminal con logística y distribución.
La fiscalía analiza la escena de la muerte de Salazar como punto inicial del expediente, incluyendo detalles obscenos como el retiro de ampollas con la ayuda de familiares, como la enfermera Amaya en hospitales públicos.
El programa anuncia profundizar en textuales impactantes del procesamiento a Boveri y reconstrucción de la escena.