El panel profundizó en el segundo juicio oral por la muerte de Diego Armando Maradona, revelando audios clave donde Leopoldo Luque y Pomargo discuten la internación domiciliaria en una casa de El Tigre con baño químico pestilente, insistiendo en convencer a la familia pese a recomendaciones médicas de clínicas especializadas.
Luque mostró en audiencia una foto de Maradona comiendo siete días antes de morir, argumentando que estaba bien, pero el panel cuestionó su aspecto hinchado y la presencia de sal en la mesa, contraindicada para su retención de líquidos, además de denuncias de fotos adulteradas en la escena del crimen por el abogado de Maradona Jr.
Se destacaron irregularidades como pulsaciones de 118 por minuto seis días antes sin atención cardiológica adecuada, adicciones a quetiapina y alcohol documentadas, y advertencias ignoradas del kinesiólogo Tafarel sobre deshidratación e hinchazón extrema. Fernando Burlando, en conexión telefónica, criticó la declaración de Luque como intento de desligarse, exigiendo responsables plenos y apuntando a un equipo médico negligente que no realizó chequeos interdisciplinarios.
Burlando defendió la seriedad del nuevo tribunal tras el "papelón" anterior, aclaró su rol desde el inicio representando a Claudia Bisafani, y anticipó investigaciones posteriores a Matías Morla y Pomargo por manejo de imagen y contratos, mientras Fito Baqué insistió en la ausencia de Pomargo como dueño de derechos de Maradona.
El debate generó indignación por la falta de atención médica oportuna, con audios probando coordinación para evitar internación formal y priorizar contratos comerciales sobre la salud del Diez.