El gobierno presentó un per saltum ante la Corte Suprema para frenar la suspensión de 80 artículos de la reforma laboral dictada por un juez laboral.
El recurso salta todas las instancias intermedias para una resolución inmediata, argumentando que el juez no tiene potestad sobre una ley nacional y busca unificar criterios judiciales.
La medida acelera los tiempos ya que otros recursos contra la reforma demorarían meses, y es clave para el gobierno que la ve como caballito de batalla pese a la caída de imagen positiva de Milei y Adorni.