En la zona de la Araucanía en Chile, paleontólogos hallaron restos fósiles de capibaras gigantes que vivieron hace más de 4,5 millones de años. Estos roedores medían dos metros de largo y pesaban hasta 300 kilos, en contraste con las capibaras actuales que alcanzan un metro de largo y 70 kilos.
El descubrimiento permite reconstruir la geografía pasada de la región, que contaba con humedales ideales para estos animales, los roedores más grandes del mundo en esa época.
Hoy la zona es árida, lo que evidencia el cambio climático que experimentó la Tierra a lo largo de los años. Los capibaras actuales han estado entre nosotros desde hace muchísimos años.