Luciano, un chico de 14 años, fue atacado a traición con un cúter en la nuca y mano por una alumna de primer año a la salida del colegio, motivada por celos al verlo con una compañera. Ella se trepó por detrás, lo cubrió con su brazo y lo apuñaló varias veces con fuerza, visible en cámaras de seguridad.
El chico se desmayó tras defenderse, fue asistido por un compañero que llamó a la directora, pero el colegio no intervino: directivos no se acercaron ni contactaron a la familia, priorizaron resguardar a la agresora. Un patrullero lo llevó al hospital; la ambulancia llegó tarde. La chica huyó riendo, lavó el cúter en agua sucia y amenazó a otra menor.
La víctima contó antecedentes violentos de la agresora: cachetazos previos, ataque similar a un ex por "juego" con cúter, amenazas por Instagram post-ataque. Familia critica falta de control escolar y parental; padrastro minimizó como "cosas de chicos". Compañeros indignados amenazan venganza, pero familia pide no violencia.
Madre de Luciano exige responsabilidad al colegio por abandono y a la familia de la chica, que trabaja todo el día sin supervisión. Sospechan perfil "cuchillera" con tendencias violentas repetidas. Luciano no volverá sin garantías; necesita terapia pero está bien si no la ve.