Desde 2008-2009 Argentina estableció uso obligatorio de medidas de mitigación en flota palangre para evitar captura incidental de aves marinas, un avance significativo.
Expertos creen posible revertir daños con áreas protegidas, trabajo provincial y apoyo de pescadores para decisiones sustentables.
No hay especies extintas aún pese al mal uso, y hay disposición gubernamental para mejorar el mar argentino.