Con más del 90% de votos escrutados en elecciones presidenciales peruanas, el izquierdista Roberto Sánchez pasó al segundo lugar y disputará balotaje con la derechista Keiko Fujimori el 7 de junio.
El voto rural del sur, altoandino y selvático impulsó a Sánchez, que conectó con el "Perú profundo" pese a nacer en la costa y sin experiencia agrícola, según detractores. Usó traje provinciano y sombrero de paja del expresidente Pedro Castillo para prometer nueva constitución, fin a inseguridad, salud prioritaria, viviendas dignas y soberanía alimentaria mediante agricultura revalorizada.
Sánchez ganó apoyo de adultos y jóvenes preocupados por la destrucción de territorios ancestrales por actividades extractivas como minería, petróleo y energía, según corresponsal Francisco Zacarías en Lima.