Griselda Sánchez, ex participante de Gran Hermano, acusó a la producción de manipular a los participantes diciéndoles qué decir y sacando a quienes no generan contenido o se rebelan.
La actriz contó que rechazó volver a realities porque es adictivo y da pasos atrás, y reveló casos de depresión terrible, falta de trabajos reales y varios suicidios entre ex participantes, como Rocío Ganceo que le escribió días antes de quitarse la vida.
Sánchez advirtió que muchos ganadores de Gran Hermano tienen "patitos diabólicos" y aconsejó alejarse de ellos, mencionando a Marianela Mirra con pulsera electrónica y otros casos traumáticos.
El panel debatió la mala praxis de psicólogos como el doctor Gervasio en el caso de Ganceo y confirmó que ex participantes sufren daños irreversibles del formato.