El programa aborda el dilema de confiar joyas valiosas al explicar que no todo lo que brilla es oro y sale a la calle a investigar comercios reconocidos.
Llegan a Leiva Joyas, donde un cliente prueba un anillo que le queda justo y lo llevan para chequear.
El joyero confirma que el anillo es de oro, tiene buen valor por su peso y el metal. Anuncian que dirán cuánto pagan por todo.
El segmento destaca los 50 años cumpliendo sueños de la joyería.