Miles marcharon en Brasilia apoyando proyecto de Luis Ignacio Lula da Silva para reducir jornada laboral de 44 a 40 horas semanales sin bajar salarios, otorgando día extra de descanso.
Convocados por sindicatos de izquierda, respaldan medida en mayor economía latinoamericana ante Congreso conservador y elecciones octubre.
Lula, en empate técnico con Flavio Bolsonaro, busca reforzar agenda social en 90 días.