Bonifacia Aranda de Flores comparte en Las Lomitas, Formosa, la carta escrita en 1982 a su hijo movilizado a Malvinas desde el Batallón de Infantería 29 de Monte 9.
Describe el dolor de madre, noches sin dormir, rezos y ofrendas durante el frío del sur. El hijo viajó desde Formosa a Resistencia, Río Gallegos y Puerto San Julián el 26 de mayo de 1982.
La carta ofrece abrigo espiritual: "esté fuerte hijo querido, tú lucharás junto a tus camaradas [...] la soberanía de nuestro suelo patrio". Evoca amor patrio y sacrificio de madres sosteniendo el mundo con su dolor.
Rememora el mes de Malvinas con emoción, destacando fortaleza familiar ante falta de comunicación y temor por el enemigo en las islas argentinas.