Leopoldo Luque, uno de los acusados por la muerte de Diego Armando Maradona, rompió el silencio en la segunda audiencia del juicio al decidir declarar inesperadamente, lo que suspendió los testimonios previstos de Janina Maradona, el médico Juan Carlos Pinto y un subcomisario.
La maniobra de la defensa de Luque generó furia entre fiscales, querellantes y abogados de las hijas de Maradona, quienes acusaron falta de buena fe procesal porque no avisaron con 24 horas de antelación como se había acordado. El abogado de Luque, Francisco Neto, defendió el derecho del imputado a declarar cuando quiera según el artículo 358 del código.
Luque entró tranquilo y sonriente al tribunal, contrastando con su actitud agresiva en el juicio anterior. Su abogado reiteró que Luque no estaba a cargo de la internación domiciliaria de Maradona, sino solo del seguimiento postoperatorio del hematoma subdural, y que no hubo mala praxis.
El médico Juan Carlos Pinto, quien certificó la defunción y padece cáncer, criticó la falta de equipamiento médico, reanimación adecuada y medicación en la casa de Maradona, afirmando que el Diez necesitaba internación hospitalaria por su condición cardiovascular. El abogado Mauro Baudry, de Dieguito Fernando, denunció que la defensa busca embarrar la cancha y evitar preguntas preparadas.
El tribunal avaló la declaración de Luque primero, y se espera que continúe en audiencias futuras; los testigos postergados podrían declarar el martes próximo.