En la segunda jornada del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona en San Isidro, Leopoldo Luque ingresó tumultuosamente recibiendo un cachetazo y declaró espontáneamente, suspendiendo testigos como enfermero Pinto y Farías.
Luque, neurocirujano y médico de cabecera, se dijo innocente, lamentó la muerte y refutó la autopsia: insuficiencia cardíaca no se mide así, no midieron cavidades ni dio medicación cardíaca. No respondió preguntas, se desligó de cuadro clínico por no ser clínico y del equipo en Tigre.
Fernando Burlando presenta pruebas en contra; Luque abraza su especialidad neurológica, no visitó post-traslado al country pese a amistad. Declaración duró media hora; esperan salida de abogados en tribunales.